Homilía para el Día de Navidad - Misa del Día - Jn. 1:1-5 & 9-14
 
 
por
 
el Canónigo Dr. Daniel Meynen
 
 
 
" En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios. Este era en el principio con Dios.
 
" Todas las cosas por él fueron hechas; y sin él nada de lo que es hecho, fué hecho. En él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres. Y la luz en las tinieblas resplandece; mas las tinieblas no la comprendieron.
 
" Aquel era la luz verdadera, que alumbra á todo hombre que viene á este mundo. En el mundo estaba, y el mundo fué hecho por él; y el mundo no le conoció. A lo suyo vino, y los suyos no le recibieron. Mas á todos los que le recibieron, dióles potestad de ser hechos hijos de Dios, á los que creen en su nombre: Los cuales no son engendrados de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón, mas de Dios.
 
" Y aquel Verbo fué hecho carne, y habitó entre nosotros, y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre, lleno de gracia y de verdad. "
 
 
 
Homilía:
 
 
" En el principio era el Verbo ... "
 
En este día de Navidad, Me gustaría comentarle sobre este evangelio como San Juan lo hizo en su primer epístola. Porque, como usted sin duda sabe, además del Evangelio de San Juan, nosotros hemos además preservado tres cartas escritas por el Apóstol, cartas que la Iglesia ha reconocido como canónicas, esto es decir inspiradas por el Espíritu de Dios.
 
La primera y mas larga carta fue escrita por San Juan como una introducción a, o una explicación de, su Evangelio, el cual a veces es difícil de comprender. Hoy, en el evangelio, San Juan nos habla del Verbo. Esta no es el verbo "ser" , o el verbo "tener" o aun el verbo "cantar" etc... Esta es la Palabra de Dios, el Hijo de Dios.
 
En su primera epístola, San Juan nos explica que la Palabra es la Vida de Dios, ya que es la Palabra de Dios vivo: "Aquí tienen lo que era desde el principio, lo que hemos escuchado, lo que nuestros ojos han visto, lo que hemos palpado con nuestras manos, concerniente a la palabra de vida... La que proclamamos a usted." (1 Jn. 1:1-3)
 
" ... el Verbo era Dios. Este era en el principio con Dios. "
 
"La Palabra era Dios." La Palabra es Dios. La Palabra es siempre Dios. Pero esta es la Palabra del El quien habla esta Palabra, esta es la Palabra concebida, generada, por El quien la dice, por El quien la concibe en el mismo, por El quien la genera. La Palabra fue generada por el Padre como su Hijo, quien es Dios. La Palabra esta con El quien la genera eternamente, El quien siempre la dice: el Padre. La Palabra estaba con Dios, el Padre. La Palabra esta siempre con el Padre!
 
" Todas las cosas por él fueron hechas; y sin él nada de lo que es hecho, fué hecho... y el mundo fué hecho por él. "
 
El mundo fue hecho a través de El. "Ipse dixit et facta sunt." "Él mandó, y fueron creadas." (Salm 148:5) En la Palabra del Padre, todo fue creado. En todas las cosas que existen en el universo, nosotros encontramos un rastro de la Palabra del Padre. No hay ser en la tierra o en cualquier otro lugar que no nos diga algo de la Palabra del Padre. Todo, a través de la Palabra, nos guía hacia el Padre!
 
" Y aquel Verbo fué hecho carne, y habitó entre nosotros, y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre, lleno de gracia y de verdad. "
 
Y la Palabra de Dios deseo no solo dejar un rastro de si, de su imagen en toda la creación, pero El, la Palabra, el Hijo de Dios, además quiere ser la Palabra de Dios en forma humana, capaz de ser oída y conocida por aquellos que son como el, los hombres y mujeres de la tierra! La Palabra de Dios se hizo carne, para que pudiéramos comunicarnos con el Padre, en el Espíritu!
 
" Mas á todos los que le recibieron, dióles potestad de ser hechos hijos de Dios, á los que creen en su nombre: Los cuales no son engendrados de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón, mas de Dios. "
 
Por un regalo gratis de Dios, a través de la fe y de la gracia de Dios, nosotros podemos volvernos niños de Dios, hijos del Padre, hijos generados en el único Hijo! Cada Eucaristía nos ofrece esta oportunidad: que la Santisima Virgen Maria, quien concibió al Hijo de Dios según la carne, sea además nuestra Madre, para que nosotros podamos ser generados a la vida eterna con el Padre!