Homilía para el quinto Domingo de Pascua - Año A - Jn. 14:1-12
 
 
por
 
el Canónigo Dr. Daniel Meynen
 
 
 
" Jesús decía a sus discípulos: «Que no se turbe vuestro corazón; vosotros creéis en Dios; creéd también en mí. En la casa de mi Padre, muchas moradas hay; si así no fuera, Yo os lo habría dicho. Voy pues, a preparar un lugar para vosotros. Y una vez que Yo haya ido a prepararos este lugar, regresaré a llevaros conmigo, a fín de que, allí donde Yo esté, vosotros esteis también. Y sabeis adonde voy, y sabeis el camino.»
 
" Tomás le dijo: «Señor, nosotros no sabemos a donde vas, como entonces sabremos el camino?» Jesús le respondió: «Yo soy el camino, la verdad y la vida. Nadie viene al Padre si no es por Mí. Si vosotros me conoceis, también al Padre conocereis. Mas, desde ahora, vosotros le conoceis, y le habeis visto.»
 
" Felipe le dijo: «Señor, muestranos al Padre, y eso nos basta.» Y Jesús le respondió: «¿Hace tanto tiempo que estoy entre ustedes, y tú no me conoces, Felipe? Aquel que me ha visto, ha visto al Padre. Como puedes tu decir: Muestranos al Padre? No crees tú que Yo estoy en el Padre y que el Padre está en Mí? Las palabras que yo os digo, no las digo por mi propia cuenta, sino que el Padre que habita en Mí, Él hace las obras. Creedme: Yo soy en el Padre y el Padre en Mí. Si vosotros no me creeis por la palabra, creed al menos a causa de sus obras.
 
" «De cierto, de cierto os digo, aquel que cree en Mí hará también las obras que Yo hago; y talvez él hará mayores, porque Yo voy al Padre.» "
 
 
 
Homilía:
 
 
" Jesús decía a sus discípulos: «Que no se turbe vuestro corazón; vosotros creéis en Dios; creéd también en mí.» "
 
El pasaje del Evangélio de este domingo relata un discurso que Jesús pronunció la vispera de su Pasión, cuando Él celebraba la Pascua con sus discípulos. En ese discurso, el discurso de después de la Cena, Jesús habla de su Padre; sobretodo, Él habla a su Padre: Él ora a su Padre! Pronto, Él dirá: "Padre, la hora ha llegado! Glorifica a tu Hijo..." (Jn. 17:1) Jesús habla de su Padre, porque Él, el Hijo del Padre, vino a la tierra para revelar al que lo engendró, ese Padre bien amado, que es todo para Él, con quien Él no hace mas que un sólo Dios, en el Espíritu Santo!
 
"Vosotros creéis en Dios; creéd también en mí." Jesús dijo estas palabras, a fin de hacer comprender a sus discípulos que todo había cambiado, que la Antigua Ley se había cumplido, que la Nueva Ley estaba ahora establecida para siémpre! En la Antigua Ley, el hombre era invitado a creer en Dios, Creador del Universo, realidad eterna mas invisible. Ahora, en la Nueva Ley, el hombre puede creer en Jesús que es a la vez Dios y Hombre, Dios encarnado, Dios invisíble y visíble en este hombre que nosotros llamamos Cristo!
 
" «En la casa de mi Padre, muchas moradas hay; si así no fuera, Yo os lo habría dicho. Voy pues, a preparar un lugar para vosotros. Y una vez que Yo haya ido a prepararos este lugar, regresaré a llevaros conmigo, a fín de que, allí donde Yo esté, vosotros esteis también. Y sabeis adonde voy, y sabeis el camino.» Tomás le dijo: «Señor, nosotros no sabemos a donde vas, como entonces sabremos el camino?» Jesús le respondió: «Yo soy el camino, la verdad y la vida. Nadie viene al Padre si no es por Mí.» "
 
Porque Jesús es Dios y Hombre? Porque Dios se encarnó en el seno de la Muy Santa Virgen María? Esta es la respuesta: El Verbo de Dios se hizo Hombre en Jesús, siguiendo siendo también Dios, a fin de que el hombre, todo hombre, toda mujer, pueda llegar a ser como Dios, en la medida en que este hombre, esta mujer se convierta en santo, puro de todo pecado, gracias a los méritos de la Pasión del Hijo de Dios, muerto y resucitado en el Espíritu Santo.
 
En Jesús, se estableció una Alianza entre Dios y el hombre, la Nueva Alianza en la Sangre de Cristo. Gracias a Jesús, Dios el Padre puede venir a la morada de los hombres, y los hombres pueden ir a la casa del Padre. En Jesús, se estableció un puente, entre el Cielo y la tierra: Y es, sin remedio posible, ir de la tierra al Cielo! Es por eso, que Él resuscitó de entre los muertos. Después de haber pasado algunos días con sus discípulos, Cristo subió hacia su Padre el día de su Ascensión al Cielo. Él, quien es "el primogénito de una multitud de hermanos" (Rm. 8:29) nos ha mostrado el ejemplo y el camino a seguir: Él, subió a los Cielos primero!
 
Seguramente, el pasaje del evangélio de este día hace primero referencia a la partida de Jesús sobre la Cruz del Calvario. Desde el instante de su muerte, el alma de Jesús entró en la Gloria del Padre, en una eternidad de dicha! Es este naturalmente el fundamento de toda la felicidad que Jesús procura poco después a su propio cuerpo, resucitándolo para la Vida Eterna, dándole con esto, una dimensión nueva, la de la morada del Padre! Y es allí, en el Cuerpo de Cristo, en ese Cuerpo místico del que nosotros esperámos hacer parte, gracias a la misericordia de Dios, que Jesús nos prepara una morada, por la eternidad!
 
" «Si vosotros me conoceis, también al Padre conocereis. Mas, desde ahora, vosotros le conoceis, y le habeis visto.» Felipe le dijo: «Señor, muestranos al Padre, y eso nos basta.» Y Jesús le respondió: «¿Hace tanto tiempo que estoy entre ustedes, y tú no me conoces, Felipe? Aquel que me ha visto, ha visto al Padre. Como puedes tu decir: Muestranos al Padre? No crees tú que Yo estoy en el Padre y que el Padre está en Mí?» "
 
Somos nosotros verdaderos creyentes? Creemos que el Padre está en Jesús, y que Jesús está en el Padre? Conocemos bien a Jesús? Conocemos bien al Padre? Yo no les pregunto si conocen su catecismo perfectamente... Mas yo les pregunto si ustedes han osado rezar un poco al Espíritu Santo, para que les ayude a conocer lo que Jesús hablaba de tiempo en tiempo? Y el Padre? Le han pedido a la Muy Santa Virgen María, que es la Esposa del Espíritu Santo, para que les ayude a conocer un poco al Padre, ese Padre que está en los Cielos?
 
" «Las palabras que yo os digo, no las digo por mi propia cuenta, sino que el Padre que habita en Mí, Él hace las obras. Creedme: Yo soy en el Padre y el Padre en Mí. Si vosotros no me creeis por la palabra, creed al menos a causa de sus obras.» "
 
Los especialistas en obras de arte, son capaces de decir si una tal obra es la creación de tal o tal artista, pues cada obrero deja una traza de su personalidad en la obra que el produce. Si ustedes, tienen muchos hijos en la casa y que uno de ellos ha cometido una tontería u otra, ustedes podrían rapidamente decir si es este o esta quien la habrá hecho: Ustedes les conocen a todos intimamente, y cada falta está firmada... Resumiendo, tal persona, tal obra... Por lo que concierne a las obras de Jesús, es un poco parecido, salvo que, aqui, creer las obras, o creer en Jesús, es claramente la misma cosa!
 
En efecto, la principal obra de Jesús, es la de revelar al Padre, decir quien es el Padre. Pues, cuando Jesús hablaba de su Padre, lo que Él dijo, la palabra que Él pronunció, es Él mismo: la Palabra del Padre engendrada desde la eternidad en el Espíritu Santo! Creer las obras de Jesús, es entonces creer en Jesús mismo...
 
Que el Espíritu de Dios venga sin cesar a nosotros! Ven, Espíritu Santo! Ven, Espíritu de Amor! Ven a ayudarnos a conocer al Padre, por María, y por intercesión de María! Amén!