Homilía para el segundo Domingo de Adviento - Año A - Mt. 3:1-12
 
 
por
 
el Canónigo Dr. Daniel Meynen
 
 
 
" En aquellos días, vino Juan el Bautista; predicando en el desierto de Judea, y diciendo: «Arrepentios y cambiad vuestro comportamiento, decía, porque el Reino de los cielos está cerca.» Pues este es aquel de quién habló el Profeta Isaías cuando dijo: «Voz que clama en el desierto: Preparad el camino del Señor, enderezad sus sendas.» (Is. 40:3) Y Juan llevaba un vestido de piel de camello y tenía un cinturón de cuero alrededor de la cintura; y se alimentaba de grillos y miel salvage. La gente de Jerusalen, y toda Judea y de todo la provincia que rodea el Jordan, venían a Él; ellos confesaban sus pecados y eran bautizados por él, en las aguas del rio Jordán.
 
" Al ver que un buen número de fariseos y de seducéos, venían a su bautízmo, el les dijo: «¡Generación de viboras! ¿Quién os enseñó a huír de la ira venidera? Haced pués, frutos dignos de arrepentimiento, y no penseis deciros a vosotros mismos: Tenemos como padre a Abraham! porque yo os digo que Dios puede levantar hijos a Abraham, aún de estas piedras. Y yá también el hacha está puesta a la raíz de los arboles, por tanto: Todo arbol que no da buen fruto, se cortará y se echará al fuego. Yo en verdad, os bautizo en el agua, como signo de arrepentimiento, pero aquél que viene trás de mí, cuyas sandalias no soy digno de llevar, es mas poderoso que yo, Él os bautizará en el Espíritu Santo y fuego. Su aventador está en su mano, y limpiará su era, y recogerá su trigo en su granero, y quemará la paja, en el fuego que núnca se apagará.» "
 
 
 
Homilía:
 
 
" En aquellos días, vino Juan el Bautista; predicando en el desierto de Judea, y diciendo: «Arrepentios y cambiad vuestro comportamiento, decía, porque el Reino de los cielos está cerca.» Pues este es aquel de quién habló el Profeta Isaías cuando dijo: «Voz que clama en el desierto: Preparad el camino del Señor, enderezad sus sendas.» (Is. 40:3) "
 
Desde hace una semana, nos hemos estado preparando para la fiesta de Navidad. Pronto, recordaremos el nacimiento de Jesús, así como esperamos su regreso al final de los tiempos. Pero, San Mateo, el evangelio de quien hemos leído este año, nos habla más del Regreso del Señor que de su nacimiento. Esto es normal. De hecho, porque centrarse en el nacimiento de Cristo? Si fuera necesario que Cristo naciera de nuevo, esto significaría que estuviéramos esperando siempre la redención y que no estaríamos ya resucitados, al menos en esperanza, con Cristo?
 
Jesús ya ha nacido, y nosotros esperamos su Regreso! Esta es ya la actitud de Juan el Bautista. Porque el Precursor de Cristo no anunció el nacimiento de Jesús, pero si su venida a los hombres: el reveló a Israel de quién estaba ya ahí! Juan el Bautista, es el modelo de la Iglesia quien revela al mundo entero la presencia de El quien estaba ya ahí, entre los hombres, a través y en la Iglesia. Juan el Bautista anuncia a todo Israel que el Mesías esta ahí, en su gente, así como la Iglesia anuncia al mundo entero la presencia del Misterio que lleva dentro de ella, gracias al Espíritu Santo!
 
" Al ver que un buen número de fariseos y de seducéos, venían a su bautízmo, el les dijo: «¡Generación de viboras! ¿Quién os enseñó a huír de la ira venidera? Haced pués, frutos dignos de arrepentimiento, y no penseis deciros a vosotros mismos: Tenemos como padre a Abraham! porque yo os digo que Dios puede levantar hijos a Abraham, aún de estas piedras. Y yá también el hacha está puesta a la raíz de los arboles, por tanto: Todo arbol que no da buen fruto, se cortará y se echará al fuego.» "
 
Cada uno debe resucitar! Cada uno debe cambiar! El hombre viejo debe de desaparecer y ser reemplazado por el nuevo Hombre! «Arrepentios,» dice Juan el Bautista. «Preparad el camino del Señor, enderezad sus sendas,» lloró Isaías. Porque el camino verdadero, el cual es Cristo, debe finalmente aparecer en la luz del día, para proveernos libre acceso hacia el Padre! Juan el Bautista dijo: «Yo os digo que Dios puede levantar hijos a Abraham, aún de estas piedras.» Porque estas piedras inanimadas estan llamadas para convertirse en «piedras vivas» (1 Ped. 2:5). «El hacha está puesta a la raíz de los arboles,» porque la figura y el simbolo deben de passar para llegar a la realidad perfecta: el arbol, que es el signo de los hombres (cf. Mc. 8:22-26), debe de ser cortado y separado de su raices, las cuales son del pecado, para que encuentre nueva vida en las manos del carpintero de Nazareth (cf. Mc 6:3)!
 
" «Yo en verdad, os bautizo en el agua, como signo de arrepentimiento, pero aquél que viene trás de mí, cuyas sandalias no soy digno de llevar, es mas poderoso que yo, Él os bautizará en el Espíritu Santo y fuego.» "
 
Nosotros hemos sido ya bautizados en agua. Ahora nosotros esperamos nuestro bautismo en el Espíritu y Fuego. Pero, este fuego esta ya ahí, con el Espíritu, desde el día del Pentecostés. Y nosotros lo hemos recibido en el día de nuestra confirmación en la fe. El fuego es el de la Luz, la luz que todos nosotros somos llamados ser: «Vosotros sois la luz del mundo!» (Mt 5:14) Nosotros somos fuego y luz en el Espíritu! Nosotros debemos llevar la luz al mundo, nosotros debemos ser bautizados en luz y en fuego, nosotros debemos ser testimonio de nuestra fe, ante los ojos de todos, hasta que seamos bautizados en la Sangre de Cristo!
 
Que la Santísima Madre de Dios, quien es la Virgen poderosa de la Natividad, nos ayude a prepararnos bien para la venida de su Hijo en nuestra vida diaria!