Homilía para el vigésimo noveno Domingo del Año - Año A - Mt. 22:15-22
 
 
por
 
el Canónigo Dr. Daniel Meynen
 
 
 
" Los fariseos se movieron para ver juntos el modo de atrapar a Jesús en sus propias palabras. Le enviaron, pues, discípulos suyos junto con algunos partidarios de Herodes a decirle: «Maestro, sabemos que eres honrado y que enseñas con sinceridad el camino de Dios. No te preocupes por quien te escucha, ni te dejas influenciar por nadie. Danos, pues, tu parecer: ¿Está contra la Ley pagar el impuesto al Cesar? ¿Debemos pagarlo o no?» Jesús se dio cuenta de sus malas intenciones y les contestó: «Hipócritas! ¿Por que me ponen trampas? Muéstrenme la moneda que se les cobra.» Y ellos le mostraron un denario. Entonces Jesús preguntó: «¿De quien es esta cara y el nombre que lleva escrito?» Contestaron: «Del Cesar.» Jesús le replicó: «Devuelvan, pues, al Cesar las cosas del Cesar, y a Dios lo que le corresponde a Dios.» Con esta respuesta quedaron muy sorprendidos. Dejaron a Jesús y se marcharon. "
 
 
 
Homilía:
 
 
" Los fariseos se movieron para ver juntos el modo de atrapar a Jesús en sus propias palabras. Le enviaron, pues, discípulos suyos junto con algunos partidarios de Herodes a decirle: «Maestro, sabemos que eres honrado y que enseñas con sinceridad el camino de Dios. No te preocupes por quien te escucha, ni te dejas influenciar por nadie. Danos, pues, tu parecer: ¿Está contra la Ley pagar el impuesto al Cesar? ¿Debemos pagarlo o no?» "
 
Cuando el Hijo de Dios se hizo carne en la Virgen María, él asumió toda la naturaleza humana: mientras eternamente permaneciendo a Dios, el se volvió, un hombre completo, asumiendo la naturaleza humana entera. Semejantemente, pero de una manera inversa, un niño quien es bautizado poco tiempo después de su nacimiento, y quien esta destinado para ser un hombre o una mujer como todos los demás, se vuelve un niño adoptivo de Dios, completamente amado por el Padre, en el Espíritu Santo, como si esta niño fuera su propio Hijo.
 
El Cristiano, aunque él es un niño del Padre en el Espíritu Santo, es un hombre o una mujer como todos: Él tiene los mismos derechos y deberes que los otros hombres. O mejor todavía: El Cristiano, porque él es verdaderamente un hombre según el Corazón de Dios, está, en cierto sentido, más comprometido en cumplir todas las leyes de la ciudad de los hombres, y semejantemente, el además tiene más derechos que cualquier otro hombre que sea, como él, un ciudadano de tal o tal país. Más derechos, más deberes, estas son las características del verdadero Cristiano!
 
Mientras otros hombres estafan en sus impuestos anuales al Estado o a la Ciudad, el Cristiano debe de permanecer honesto. No digamos: "Yo hago esto porque todo mundo lo hace." Pero nosotros seremos tomados por tontos! Así es el bien... ¿No fue Jesús humillado en el grado mas alto durante su ignominiosa e insultante Pasión? ¿Ahora está el discípulo debajo del Maestro?
 
" Jesús se dio cuenta de sus malas intenciones y les contestó: «Hipócritas! ¿Por que me ponen trampas? Muéstrenme la moneda que se les cobra.» Y ellos le mostraron un denario. Entonces Jesús preguntó: «¿De quien es esta cara y el nombre que lleva escrito?» Contestaron: «Del Cesar.» Jesús le replicó: «Devuelvan, pues, al Cesar las cosas del Cesar, y a Dios lo que le corresponde a Dios.» Con esta respuesta quedaron muy sorprendidos. Dejaron a Jesús y se marcharon. "
 
"Devuelvan al Cesar las cosas del Cesar." La respuesta es clara. Y completamente actual. Si todos pagáramos los impuestos que son debidos, si hubiera menos fraude de cada clase, ¿no estaría mejor la situación financiera y económica? ¿Si hubiera menos dinero que quedara ocioso en las cajas fuerte, o en los calcetines de lana? ¿No podría esto contribuir al mejoramiento de la actividad comercial del planeta? Esta son solo unas hipótesis, no los consejos de un experto financiero...
 
Sin embargo, reflexionemos un poco sobre esto: ¿No estamos nosotros muy atados al dinero y a nuestro bienestar? Y todavía, la Divina Providencia cuida de nosotros! ¿No experimentaron esto muchos santos personajes en el pasado? Ciertamente, la Providencia cuida de nosotros, y María también! Yo pienso algunas veces en la historia de este gran santo: San Juan Bosco. En Turín, al norte de Italia, el ha construido una inmensa basílica en honor a María Auxiliadora, o María Auxilio de los Cristianos. El no tenia dinero, pero Dios le dio algo a través de muchos donantes quienes se presentaron ante él. Finalmente, el trabajo estaba hecho. La Santísima Virgen María, se le apareció y le dijo algo parecido a esto: "Juan, tu has hecho grandes cosas porque has confiado en mi. Tu hubieras hecho cosas mas grandes si tu hubieras tenido mas confianza..." Y Dios sabe que esta confianza de San Juan Bosco era ya inmensa, como ésta basílica!
 
" Y a Dios lo que le corresponde a Dios." Si damos al César lo que es del César, nosotros ya estamos dando a Dios lo que es de Dios. Porque, en dar al Cesar lo que es del César, nos conducimos de una manera justa e equitativa, en el nivel simplemente humano, algo que naturalmente complace a Dios, aun cuando Dios no es el objeto directo de nuestra justicia. Ciertamente, esta es la intención que cuenta: si, dando al César lo que es del César, nosotros tenemos al mismo tiempo la intención de complacer a Dios, esto es mejor que si no tuviéramos esta intención. Pero cada hombre quien, no actúa por motivos religiosos, quiere dar al César lo que es del César porque él cree en conciencia que ésto es lo justo, este hombre rende Gloria a su Creador, Dios, aunque el no Lo conozca, aunque el no piense en El...
 
Pidámosle a María, Mediadora de todas las gracias, que nos enseñe la justicia y equidad! Que, a través de la intercesión de la Madre del Salvador, el Espíritu Santo nos ayude apreciar a todas las criaturas en su valor verdadero, porque es él, el Espíritu de Dios, quien es el único Bien verdadero, dado por el Padre en su Hijo Jesús!