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Homilía para el
vigésimo primero Domingo del Año - Año A - Mt.
16:13-20
por
el Canónigo Dr. Daniel Meynen
" Y viniendo Jesús
á las partes de Cesarea de Filipo, preguntó á sus
discípulos, diciendo: «¿Quién dicen los
hombres que es el Hijo del hombre?» Y ellos dijeron: «Unos,
Juan el Bautista; y otros, Elías; y otros; Jeremías,
ó alguno de los profetas.» El les dice: «Y vosotros,
¿quién decís que soy?» Y respondiendo
Simón Pedro, dijo: «Tú eres el Cristo, el Hijo del
Dios viviente.» Entonces, respondiendo Jesús, le dijo:
«Bienaventurado eres, Simón, hijo de Jonás; porque
no te lo reveló carne ni sangre, mas mi Padre que está en
los cielos. Mas yo también te digo, que tú eres Pedro, y
sobre esta piedra edificaré mi iglesia; y las puertas del
infierno no prevalecerán contra ella. Y á ti daré
las llaves del reino de los cielos; y todo lo que ligares en la tierra
será ligado en los cielos; y todo lo que desatares en la tierra
será desatado en los cielos.» Entonces mandó
á sus discípulos que á nadie dijesen que él
era Jesús el Cristo. "
Homilía:
" Y viniendo Jesús
á las partes de Cesarea de Filipo, preguntó á sus
discípulos, diciendo: «¿Quién dicen los
hombres que es el Hijo del hombre?» "
Después de su gira
al distrito de Tiro y Sidón, Jesús volvió a las
orillas del Mar de Galilea. Allí él multiplicó por
segunda vez los panes (cf. Mt.15:32) e indudablemente el además
sanó a un hombre ciego en el pueblo de Bethsaida (cf. Mc. 8:22).
Entonces se fue de allí directamente al norte, él
llegó al distrito de Cesárea de Filipo. Allí,
él preguntó a sus discípulos, una pregunta
crucial: "¿Quién dicen los hombres que es el Hijo del
hombre?" Es decir: "¿Qué dice la gente de Mí?"
Esta pregunta permanece
hoy. Esta pregunta es actual. Porque es una pregunta concerniente al
conocimiento. Al tiempo en que el deseo para el conocimiento de todos
los tipos se manifiesta en la proliferación de los medios de
comunicaciones y de educación, nosotros podríamos
preguntarnos si estas personas quienes tienen conocimiento en tantos
diversos temas, tienen además conocimiento en el dominio
religioso... Tu que conoces de muchas cosas, ¿Qué conoces
acerca de Jesús?
Jesús
enseñó a sus discípulos. Y ella, gracias al
Espíritu Santo, la Iglesia además enseña a los
nuevos discípulos de Jesucristo, a todos los hombres y mujeres
quienes verdaderamente quieren seguir al Salvador, primero para la
salvación de su alma, pero además para la
salvación del mundo. La Iglesia enseña la Verdad, la cual
es Jesucristo, la Palabra de Dios hecha Hombre. Y para esto, la Iglesia
lee las Escrituras en el Espíritu Santo, después de los
Apóstoles y de todos aquellos que tuvieron éxito,
formando una única Tradición.
" Y ellos dijeron:
«Unos, Juan el Bautista; y otros, Elías; y otros;
Jeremías, ó alguno de los profetas.» El les dice:
«Y vosotros, ¿quién decís que soy?» Y
respondiendo Simón Pedro, dijo: «Tú eres el Cristo,
el Hijo del Dios viviente.» "
Pedro dijo: "Tú eres
el Cristo, el Hijo del Dios viviente." Y Pedro dijo la Verdad! En el
Espíritu Santo, Pedro habló, Pedro dijo la Verdad! Para
hablar la Verdad, Pedro recibió un dono de Dios, un dono del
conocimiento para la Vida eterna. Porque la Vida eterna consiste en
conocer a Dios: "Esta empero es la vida eterna: que te conozcan el solo
Dios verdadero, y á Jesucristo, al cual has enviado." (Jn. 17:3)
Esto es porque Pedro le dijo a Jesús: "Tú eres el Cristo,
el Hijo del Dios viviente."
" Entonces, respondiendo
Jesús, le dijo: «Bienaventurado eres, Simón, hijo
de Jonás; porque no te lo reveló carne ni sangre, mas mi
Padre que está en los cielos.» "
Pedro está feliz! Y
no solamente feliz, sino bendecido, porque el Padre le había
hablado a el! Pedro es feliz porque el conocimiento de la Verdad lo
hace feliz! La Verdad es hermosa! Dios es hermoso, y él nos hace
feliz! Cómo no puede estar uno feliz cuando uno vive de la Vida
de Dios, cuando alguien conoce a Dios, no por su propia inteligencia,
la cual es limitada, sino con su corazón! Porque el
corazón del hombre no tiene ninguna limitación para amar
a Dios con un amor del conocimiento: incesantemente, el corazón
del hombre puede conocer y amar más a Dios, quien es Verdad!
" «Mas yo
también te digo, que tú eres Pedro, y sobre esta piedra
edificaré mi iglesia; y las puertas del infierno no
prevalecerán contra ella. Y á ti daré las llaves
del reino de los cielos; y todo lo que ligares en la tierra será
ligado en los cielos; y todo lo que desatares en la tierra será
desatado en los cielos.» "
Aquí, nosotros
estamos en la presencia del más grandioso de todos los
Misterios! Porque este es el Misterio de la Iglesia que Jesús
revela y realiza para sus discípulos. San Pablo
escribiría: "Este misterio grande es: mas yo digo esto con
respecto á Cristo y á la iglesia." (Efe. 5:32) Este es el
Misterio de la unión de Cristo y sus discípulos, hombres
y mujeres de diferente lengua y nación. Jesús dice:
"Sobre esta piedra edificaré mi iglesia." Porque Jesús es
uno con "su" Iglesia.
Pero sobretodo, esta
Iglesia de Cristo será indefectible: las puertas del infierno no
prevalecerán contra ella! Es decir, la Iglesia es y será
siempre el depositario único de la Verdad, que es Dios, que
santifica, que salva para toda la eternidad! La Iglesia existe, y
siempre lo hará! Aun si, Dios lo prohiba, un gran numero de los
miembros del clero vacilaran en su fe, la Iglesia seguira siendo cual
ella es: tres veces santa, como Dios!
Que la Santísima
Virgen María, quien es la Madre de la Iglesia, la Madre de
Pedro, y sobre todo la Madre de Dios, interceda por todos los
discípulos de Cristo, de manera que todos ellos forman un solo
corazón y una sola alma, en la única Iglesia de Dios!
¡Suscripción a la homilía
semanal del Padre Daniel Meynen
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