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Homilía para el
primer Domingo de Adviento - Año A - Mt. 24:37-44
por
el Canónigo Dr. Daniel Meynen
" La venida del Hijo del
Hombre recordará los tiempos de Noé. Unos pocos
días antes del diluvio, la gente seguia comiendo y bebiendo, y
se casaban hombres y mujeres, hasta el día en que Noé
entró en el arca. No se dieron cuenta de nada hasta que vino el
diluvio y se los llevó a todos. Lo mismo sucederá con la
venida del Hijo del Hombre: de dos hombres que estén juntos en
el campo, uno será tomado, y el otro no, de dos mujeres que
estén juntas moliendo trigo, una será tomada, y la otra
no. Por eso estén despiertos, porque no saben en que día
vendrá su Señor. Fíjense en esto: si un
dueño de casa supiera a qué hora de la noche lo va a
asaltar un ladrón, seguramente permanecería despierto
para impedir el asalto a su casa. Por eso, estén también
ustedes preparados, porque el Hijo del Hombre vendrá a la hora
que menos esperan. "
Homilía:
" La venida del Hijo del
Hombre recordará los tiempos de Noé. Unos pocos
días antes del diluvio, la gente seguia comiendo y bebiendo, y
se casaban hombres y mujeres, hasta el día en que Noé
entró en el arca. No se dieron cuenta de nada hasta que vino el
diluvio y se los llevó a todos. Lo mismo sucederá con la
venida del Hijo del Hombre. "
Un nuevo año
liturgico comienza, un año que, como siempre, será
dominado por la fiesta de Pascua, Marzo 27 del 2005! Si es adviento,
cuaresma o el tiempo ordinario del año, la Pascua es siempre
celebrada: cada Domingo nos anuncia o nos recuerda el evento central
del año litúrgico, el cual es el Domingo de
Resurrección!
Por el Bautismo en
Jesucristo, y a través de la gracia de Dios, por las virtudes
que acompañan al sacramento de la regeneración, a saber,
las virtudes de fé, esperanza y caridad, nosotros estamos ya
resucitados. Por el Bautismo, nosotros estamos participando en la
naturaleza divina, a través de la participación en la
Pasión de nuestro Señor Jesús. Por el Bautismo,
todos nosotros estamos esperando el Regreso del Señor!
Por el Bautismo, de la cual
Noé y la inundación que él experimentó, son
una imagen (1 Ped. 3:21), nosotros tocamos ya la eternidad bendecida,
en la medida que nosotros participamos en la Pasión del
Señor. Por el bautismo, hemos aceptado, o nuestro padrino o
madrina han aceptado a nuestro favor, acompañar a Cristo en su
Pasión, para completar lo que falta a las tribulaciones de Crist
(cf. Col 1:24), para que, por nuestros propios méritos, perdidos
en la inmensidad de los méritos de Cristo Jesús, podamos
ser encontrados dignos de la Vida Eterna!
Resucitados, nosotros
esperamos al Señor Jesús. Pero no lo esperemos
ociosamente: esperémoslo mientras hacemos el Trabajo del
Señor, nosotros lo esperamos mientras creemos en El (cf. Jn.
6:29), es decir, mientras nosotros logramos nuestras tareas temporales
en y a través de la Fe, en un espíritu sobrenatural,
perfectamente separados de los bienes de este mundo, para que seamos
unidos solamente al Señor mismo.
" Lo mismo sucederá
con la venida del Hijo del Hombre: de dos hombres que estén
juntos en el campo, uno será tomado, y el otro no, de dos
mujeres que estén juntas moliendo trigo, una será tomada,
y la otra no. "
Jesús no le dice a
sus discípulos, que a su Regreso, las personas lo esperen
aquí o allá, quizás mirando el cielo, o la
televisión, o apenas, como hace unos años, nosotros
observamos la capsula del Apolo aterrizando en el océano... No,
nada de esto. Jesús da, como ejemplos, unas personas que son
diligentes en su trabajo diario.
Porqué sera tomado
un hombre y el otro no? Y similarmente para las mujeres? Simplemente,
porque, entre hombres y mujeres, hay pocos (50% maximo) quienes viven y
actuan suficientemente separados de los bienes de este mundo para ser
encontrados dignos para la vida eterna.
" Por eso estén
despiertos, porque no saben en que día vendrá su
Señor. Fíjense en esto: si un dueño de casa
supiera a qué hora de la noche lo va a asaltar un ladrón,
seguramente permanecería despierto para impedir el asalto a su
casa. Por eso, estén también ustedes preparados, porque
el Hijo del Hombre vendrá a la hora que menos esperan. "
Supongamos por un momento
que el Senor Jesus nos dijo que el podría regresar
después de muchos días o años; y que, por
casualidad, nosotros podríamos calcular el día exacto de
su Regreso. Por supuesto, esta es una suposición completamente
arbritaria, una que reclina su muchas probabilidades, la principal esta
careciendo hoy: esto es, nosotros no podemos calcular precisamente, por
ejemplo, el número de días que nos separan del nacimiento
de Cristo.
Aun si el Señor nos
hubiera dado la fecha de su Regreso, nosotros deberíamos siempre
creer en El! Y así nosotros vemos que todo se resume a esto:
creer en el Señor, en esperanza, y en caridad! Pidamosle a
Maria, nuestro modelo y nuestra Madre en la Fe, que ella nos cuida,
para que nosotros permanecemos vigilantes en nuestra fe en su hijo
Jesús y que nosotros estemos ya resucitados, cada dia de nuestra
vida!
¡Suscripción a la homilía
semanal del Padre Daniel Meynen
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