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Homilía para el
decimonoveno Domingo del Año - Año A - Mt. 14:22-33
por
el Canónigo Dr. Daniel Meynen
" Y luego Jesús hizo
á sus discípulos entrar en el barco, é ir delante
de él á la otra parte del lago, entre tanto que él
despedía á las gentes. Y despedidas las gentes,
subió al monte, apartado, á orar: y como fué la
tarde del día, estaba allí solo.
" Y ya el barco estaba en
medio de la mar, atormentado de las ondas; porque el viento era
contrario. Mas á la cuarta vela de la noche, Jesús
fué á ellos andando sobre la mar. Y los
discípulos, viéndole andar sobre la mar, se turbaron,
diciendo: «Fantasma es.» Y dieron voces de miedo. Mas luego
Jesús les habló, diciendo: «Confiad, yo soy; no
tengáis miedo.» Entonces le respondió Pedro, y
dijo: «Señor, si tú eres, manda que yo vaya
á ti sobre las aguas.» Y él dijo:
«Ven.» Y descendiendo Pedro del barco, andaba sobre las
aguas para ir á Jesús. Mas viendo el viento fuerte, tuvo
miedo; y comenzándose á hundir, dió voces,
diciendo: «Señor, sálvame.» Y luego
Jesús, extendiendo la mano, trabó de él, y le
dice: «Oh hombre de poca fe, ¿por qué
dudaste?» Y como ellos entraron en el barco, sosegóse el
viento. Entonces los que estaban en el barco, vinieron y le adoraron,
diciendo: «Verdaderamente eres Hijo de Dios.» "
Homilía:
" Y luego Jesús hizo
á sus discípulos entrar en el barco, é ir delante
de él á la otra parte del lago, entre tanto que él
despedía á las gentes. Y despedidas las gentes,
subió al monte, apartado, á orar: y como fué la
tarde del día, estaba allí solo. "
Jesús acababa de
multiplicar los panes por la primera vez. Él estaba demostrando
abiertamente sus poderes y manifestó a sus discípulos que
ellos deben de tener una gran confianza en la Providencia de Dios, la
cual proporciona todo en todas circunstancias. Pedro y sus hermanos en
Cristo estaban allí: ellos tomaron parte en esta acción
sorprendente del Maestro, ellos mismos dieron los panes y pescados
multiplicados a toda la multitud! Pero, cuando Jesús no
estará ya con ellos, cómo van a reaccionar? Van Pedro y
los otros a conservar esta confianza en la Providencia? Aunque El ya lo
sabe todo, desde que Él es Dios, Jesús quiere hacer las
cosas claras: Él pondrá a sus discípulos a prueba
para ver si ellos permanecerán fieles a Él...
" Y ya el barco estaba en
medio de la mar, atormentado de las ondas; porque el viento era
contrario. Mas á la cuarta vela de la noche, Jesús
fué á ellos andando sobre la mar. Y los
discípulos, viéndole andar sobre la mar, se turbaron,
diciendo: «Fantasma es.» Y dieron voces de miedo. "
Todos nosotros, grandes o
pequeños, tenemos grandes cosas a lograr para el Señor:
todos nosotros debemos de ser testigos de nuestra fe en Dios, el
Salvador de los hombres, a todos aquellos a quienes el Señor ha
puesto en nuestro camino. En particular, todos nosotros somos llamados
a engendrar hijos e hijas para el Señor: si nosotros tenemos
niños, nosotros debemos de hacer todo para guiarlos hacia el
Señor y para elevarlos de acuerdo con esta meta; si nosotros no
tenemos niños, hay muchos hombres y mujeres que esperan de
nosotros la Buena Nueva de Salvación!
Todos nosotros estamos
embarcados en una gran aventura sin precedente y que nunca
regresará: El de la Proclamación de la Palabra del
Señor! Cada día, nosotros vemos la puesta y la salida del
sol. Pero cada día sin embargo toma lugar en la noche, en la
noche de la fe, en la cual la única luz viene de la Madre de
todos nosotros, de la Virgen María! Porque, como nosotros
podemos criar a nuestros hijos apropiadamente, como nosotros podemos
propagar la Buena Nueva de Salvación, si Ella quien es la Madre
de Dios y la Madre de la Iglesia no nos ayudara con su precioso
consejo? Como nosotros navegaremos en las aguas turbulentas del
océano de esta vida si nosotros no fijamos nuestra mirada en la
Estrella de la Mañana?
Así, para probar la
fe de sus discípulos, Jesús camina sobre el agua...
Él va a encontrarse con sus discípulos en la barca! Esta
no es una aparición; Jesús simplemente va hacia sus
discípulos, pero, contrario a las leyes de la naturaleza,
él camina sobre el agua del lago! Jesús realiza un
milagro. Porque esto es lo que un milagro es: ir en contra las leyes de
la naturaleza, hacer una excepción a las leyes establecidas por
Dios en la creación del universo. Pero, cuando se enfrentaron
con este milagro, los discípulos del Señor no
reaccionaron bien: ellos tomaron a Jesús como un fantasma, casi
una alucinación de sus mentes...
" Mas luego Jesús
les habló, diciendo: «Confiad, yo soy; no tengáis
miedo.» Entonces le respondió Pedro, y dijo:
«Señor, si tú eres, manda que yo vaya á ti
sobre las aguas.» Y él dijo: «Ven.» Y
descendiendo Pedro del barco, andaba sobre las aguas para ir á
Jesús. "
Jesús intenta de
animar a sus discípulos y sacar el miedo fuera del
espíritu de ellos: "Confiad, yo soy; no tengáis miedo."
Esta palabra del Señor lleva su fruto, porque Pedro reaccionara.
Él sentía dentro de el, el Espíritu Santo, que lo
condujo hacer la petición siguiente a su Maestro: "Señor,
si tú eres, manda que yo vaya á ti sobre las aguas."
Pedro entiendo interiormente que algo grande esta sucediendo
allí, algo que lo marcaría profundamente, en toda su
persona. Esto es porque él hace tal petición al
Señor: poder caminar sobre el agua, como El Maestro, y
experimentar este fenómeno en su ser entero! En verdad,
él recordaría este evento para siempre...
Pedro obedece la orden del
Señor, quien le dice: "Ven." Y Pedro empezó a caminar
sobre las aguas del mar! Póngase en el lugar de Pedro en ese
momento, imagínase usted caminando sobre las aguas del mar, en
alguna parte cerca donde usted vive! Para Pedro, esto era una realidad.
Para usted, es solamente una imagen, pero una imagen que tiene un gran
significado! Pero, si, un día, el Espíritu de Dios viene
hablarle interiormente, y si te preguntas a ti mismo si lo que estas
escuchando en tu espíritu es un momento de locura, o una ilusion
diabolica, o verdaderamente la Palabra de Dios, usted quizá
reaccionaria de la misma manera que lo hizo Pedro, y le pediría
un señal a Dios, un señal que le permita creer que es
verdaderamente el Señor quien le habla...
" Y como ellos entraron en
el barco, sosegóse el viento. Entonces los que estaban en el
barco, vinieron y le adoraron, diciendo: «Verdaderamente eres
Hijo de Dios.» "
Jesús ha realizado
un grandioso milagro! Él hace a Pedro participar en su poder
sobre la naturaleza: Los pies del Apóstol sienten fluir el agua
como un liquido que es ambos muy fluido y duro, duro como un bloque de
piedra! En verdad, el Salvador esta allí, con sus
discípulos, en la barca, en la barca que es la de la vida de
aquellos quienes creen en Cristo el Hijo de Dios: "Verdaderamente eres
Hijo de Dios."
Que la Santísima
Virgen María, quien experimentó en ella una señal
aún más prodigiosa, la de la Venida de la Palabra en su
vientre, nos cuide e interceda por nosotros ante su Divino Hijo, aquel
que vendrá sobre las nubes del Cielo, así como
caminó sobre las aguas del mar!
¡Suscripción a la homilía
semanal del Padre Daniel Meynen
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