Homilía para el dieciochoavo Domingo del Año - Año A - Mt. 14:13-21
 
 
por
 
el Canónigo Dr. Daniel Meynen
 
 
 
" Y oyéndo lo Jesús, se apartó de allí en un barco á un lugar desierto, apartado: y cuando las gentes lo oyeron, le siguieron á pie de las ciudades. Y saliendo Jesús, vió un gran gentío, y tuvo compasión de ellos, y sanó á los que de ellos había enfermos.
 
" Y cuando fué la tarde del día, se llegaron á él sus discípulos, diciendo: «El lugar es desierto, y el tiempo es ya pasado: despide las gentes, para que se vayan por las aldeas, y compren para sí de comer.» Y Jesús les dijo: «No tienen necesidad de irse: dadles vosotros de comer.» Y ellos dijeron: «No tenemos aquí sino cinco panes y dos peces.» Y él les dijo: «Traédmelos acá.» Y mandando á las gentes recostarse sobre la hierba, tomando los cinco panes y los dos peces, alzando los ojos al cielo, bendijo, y partió y dió los panes á los discípulos, y los discípulos á las gentes. Y comieron todos, y se hartaron; y alzaron lo que sobró de los pedazos, doce cestas llenas. Y los que comieron fueron como cinco mil hombres, sin las mujeres y los niños. "
 
 
 
Homilía:
 
 
" Y oyéndo lo Jesús, se apartó de allí en un barco á un lugar desierto, apartado: y cuando las gentes lo oyeron, le siguieron á pie de las ciudades. Y saliendo Jesús, vió un gran gentío, y tuvo compasión de ellos, y sanó á los que de ellos había enfermos. "
 
Nosotros, que hemos venido aquí a celebrar la Eucaristía, creemos y esperamos firmemente que Dios nos ha dado la gracia del perdon de nuestros pecados. Pero, si esto no fuera verdadero, nosotros no podriamos recibir dentro de nosotros el Cuerpo de Cristo: seria en vano que nosotros hubieramos dejado nuestro hogar, haciendo muchos sacrificios, quizas, para venir y participar en esta celebracion...
 
Así, nosotros estamos conscientes de la misericordia de Dios hacia nosotros: gracias al perdon de Dios, que nos ha sanado de nuestras malas tendencias, nosotros podemos tomar parte en esta Eucaristia. Este pensamiento de la divina misericordia hacia los hombres y mujeres que somos es un medio excelente para entender, un poco, el Corazón de Jesús, lleno de amor y compasion para todos! Sobretodo, nosotros podemos sentir, en cierta manera, lo que todas estas personas sintieron, quienes recibieron del Señor, la sanacion de sus cuerpos...
 
Porque, en el evangelio de este dia, nosotros podemos ver Jesus movido por una multitud de personas quienes venian hacia él para ser sanados de sus enfermedades... Pero, como ustedes saben bien, cuando nosotros estamos enfermos, el apoyo espiritual y moral nos ayuda mucho a recuperarnos de la prueba y del sufrimiento que estamos pasando. Lo mismo sucedió, cuando Jesus se acerco a cada uno de aquellos que quisieron ser sanados por él: la mirada de su cara, de sus ojos llenos de compasion, ya fue mucho util para ellos en la lucha contra la enfermedad fisica...
 
Recordémonos de esta mirada de Jesús hacia Simón, cuando el Maestro le dio a su principal discipulo el dulce nombre de Pedro: "Y mirándole Jesús, dijo: «Tú eres Simón, hijo de Jonás: tú serás llamado Cephas (que quiere decir, Piedra).» " (Jn. 1:42) Esta es la misma mirada que Pedro vio en la noche del Jueves Santo, cuando, mas por debilidad que por maldad, el acababa de negar a su Maestro... Pero entonces, esta mirada lo dijo todo y fue suficiente, porque Simon-Pedro fue tan tocado por esta mirada que él lamento ya su negacion: "El gallo cantó. Entonces, vuelto el Señor, miró á Pedro: y Pedro se acordó de la palabra del Señor como le había dicho: Antes que el gallo cante, me negarás tres veces." (Lc. 22:60-61)
 
" Y cuando fué la tarde del día, se llegaron á él sus discípulos, diciendo: «El lugar es desierto, y el tiempo es ya pasado: despide las gentes, para que se vayan por las aldeas, y compren para sí de comer.» Y Jesús les dijo: «No tienen necesidad de irse: dadles vosotros de comer.» Y ellos dijeron: «No tenemos aquí sino cinco panes y dos peces.» Y él les dijo: «Traédmelos acá.» "
 
Si el Señor Jesús estaba lleno de compasion por todos aquellos que vinieron hacia él, si Dios había prodigado sobre nosotros tantos signos de su gran misericordia hacia nosotros, entonces cuan profunda, ancha e inmesa debe de ser nuestra compasion hacia otros! Jesús es nuestro modelo: nosotros debemos imitarlo, porque somos sus discipulos! Adicionalmente, Jesús le dio el siguiente mandato a sus apostoles y así tambien a nosotros: "Dadles vosotros de comer!" Porque, hoy como ayer, hay tanto hombres y mujeres de nuestro mundo que les falta comida, sobre todo la comida espiritual!
 
" Y mandando á las gentes recostarse sobre la hierba, tomando los cinco panes y los dos peces, alzando los ojos al cielo, bendijo, y partió y dió los panes á los discípulos, y los discípulos á las gentes. "
 
No hay nada opcional en nuestra participacion en la accion del Señor: nosotros debemos de ser los instrumentos de su omnipotencia divina! De hecho, no es él Señor que le da comida a la multitud, si no son los discipulos quienes lo hacen. Verdaderamente, los discipulos realizan el mandato del Maestro: "Dadles vosotros de comer!" Quienes viven en el siglo veintiuno, tengamos confianza en el Señor, obedezcamoslo, realicemos su mandato y demosle de comer a todos aquellos que nos encontramos en nuestro camino!
 
" Y comieron todos, y se hartaron; y alzaron lo que sobró de los pedazos, doce cestas llenas. Y los que comieron fueron como cinco mil hombres, sin las mujeres y los niños. "
 
Como nosotros daremos de comer al mundo entero? Como nosotros extenderemos la Buena Nueva de Salvacion a lo largo del mundo entero? Tendremos suficiente dinero para hacerlo? Y que permanecera para nosotros despues? Tantas preguntas que encuentran sus respuestas aquí: La Divina Providencia actua y siempre actuara! La prueba: doce cestos llenos de pedazos de pan permanecieron despues que todos habian comido hasta la saciedad!
 
Que la Santisima Virgen María, quien participó en esa comida y quien ha recibido una de los panes multiplicados por Jesús, nos cuide a cada uno de nosotros y nos tome bajo su proteccion en el camino de la Vida!