Homilía para el undécimo Domingo del Año - Año A - Mt. 9:36-10:8
 
 
por
 
el Canónigo Dr. Daniel Meynen
 
 
 
" Cuando Jesús vio aquella multitud, sintió compasión por ellos, porque estaban decaídos y desanimados, como ovejas sin pastor. Entonces dijo a sus discípulos, «la cosecha es abundante, pero los trabajadores son pocos, rueguen, pues, al dueño de la cosecha que envíe trabajadores a recoger su cosecha.»
 
" Jesús llamo a sus doce discípulos y les dio poder sobre los malos espíritus para expulsarlos y para curar toda clase de enfermedades y dolencias.
 
" Estos son los nombres de los doce apóstoles: el primero Simón, llamado Pedro, y a su hermano Andrés; Santiago, hijo de Zebedeo, y su hermano Juan; Felipe y Bartolomé; Tomas y Mateo, el recaudador de impuestos; Santiago, el hijo de Alfeo, y Tadeo; Simón, el Cananeo y Judas Iscariote, el que lo traicionaría.
 
" A estos doce Jesús los envío a misionar, con las instrucciones siguientes: «No vayan a tierras de paganos ni entren en pueblos de Samaritanos. Diríjanse mas bien a las ovejas perdidas del pueblo de Israel. A lo largo del camino proclamen: El Reino de los Cielos esta ahora cerca! Sanen enfermos, resuciten muertos, limpien leprosos y echen los demonios. Ustedes lo recibieron sin pagar, denlo ahora sin cobrar.» "
 
 
 
Homilía:
 
 
" Cuando Jesús vio aquella multitud, sintió compasión por ellos, porque estaban decaídos y desanimados, como ovejas sin pastor. Entonces dijo a sus discípulos, «la cosecha es abundante, pero los trabajadores son pocos, rueguen, pues, al dueño de la cosecha que envíe trabajadores a recoger su cosecha.» "
 
Después de haber viajado a través una parte de la Galilea, Jesús parece reflexionar en sí mismo, observando a todos los hombres y mujeres que él encontró en los caminos y en las villas. Jesús ve a las personas que estaban allí, cerca de el, y lo que su espíritu ve es a todos los hombres y mujeres de todos los tiempos! Una simple mirada en el pasado, permite que él considere el futuro que esta antes de el, que el verá desde el Cielo, a través de los ojos de aquellos que continúen su misión en la tierra, hasta el fin de los tiempos!
 
Porque Jesús y la Iglesia son uno solo: Hay solamente uno solo Cuerpo de Cristo! Esto es un Misterio... Es decir, que es algo que nosotros no entendemos completamente, porque nos supera, pero sobre el cual podemos decir algunas cosas, expresar algunos pensamientos, que nos permiten a circunscribir el Misterio y decir en lo que consiste, no visto desde adentro, sino desde afuera. En pocas palabras, un Misterio nunca es algo irracional, porque nosotros podemos decir algo razonable acerca de ello, pero es algo que sobrepasa la razón, porque es algo sobrenatural.
 
En un sentido podemos decir que un Misterio es algo irrazonable, algo absurdo, algo insano! No es Pablo que nos habla acerca de la "locura de la cruz" (1 Cor. 1:18)? Pero, no es la Cruz el Misterio supremo del Amor de Dios hacia los hombres? Si no tuviéramos fe, no pensaríamos que fuera una locura aguantar tantos tormentos y tal muerte para hombres y mujeres que nos han ofendido inmensamente? Sin lugar a dudas! Pero, de nuevo, un Misterio es algo sobrenatural: es un objeto de FE!
 
Así, nosotros debemos de creer, que Jesús, quien esta en el Cielo, esta además con nosotros, a través de su Espíritu Santo. Si nosotros creemos esto, entonces nosotros creemos en el Misterio de la Iglesia, nosotros creemos en el Amor misericordioso de Dios quien nunca abandona a su Iglesia, pero quien siempre la dirige a través de quienes el ha dejado a acargo de continuar su trabajo de evangelización. Hay un solo Cuerpo de Cristo y todos los que tengan fe, esperanza y caridad, son parte de este. Que la compasión de Jesús para todos los que esperan la Buena Nueva de Salvación, sea además la nuestra, para que, como Jesús y con Él, nosotros digamos rogando, "La cosecha es abundante, pero los trabajadores son pocos."
 
" Jesús llamo a sus doce discípulos y les dio poder sobre los malos espíritus para expulsarlos y para curar toda clase de enfermedades y dolencias. Estos son los nombres de los doce apóstoles: el primero Simón, llamado Pedro, y a su hermano Andrés; Santiago, de Zebedeo, y su hermano Juan; Felipe y Bartolomé; Tomas y Mateo, el recaudador de impuestos; Santiago, el hijo de Alfeo, y Tadeo; Simón, el cananeo y Judas Iscariote, el que lo traicionaría. "
 
En la Iglesia, nunca estamos solos... Primero, Jesús esta con nosotros, por medio de su Espíritu Santo. Después, hay siempre alguien que acaba de orar por nosotros, porque esta persona ha orado por todos los que pertenecen a la Iglesia. Finalmente, en un corto tiempo, alguien orara por nosotros, sin importar quienes seamos... Porque la Iglesia es Santa, tres veces Santa! Esto significa que, en cualquier momento, hay por lo menos una persona en la tierra que esta orando, o que acaba de orar, o que tiene la intención de orar pronto... No es esto confortante para nosotros? No son estos medios excelentes para sanar nuestras almas y nuestros cuerpos de tantas enfermedades?
 
Jesús había otorgado a sus Apóstoles el poder de sacar malos espíritus y de sanar enfermos. Hoy, la oración, el cual es un verdadero poder sobrenatural, permite a los discípulos a participar en la sanacion de cada una de las personas: la sanacion del alma, la de los pecadores y la de los fieles, quienes van de lo bueno a lo mejor, en el camino de la santidad; y la sanacion del cuerpo, el cual solo puede ser mejor si el alma si misma esta confortada y sostenida por el poder de la gracia de Dios... Oremos por todos aquellos que sufren en su espíritu o en su cuerpo! Oremos sobre todo por que el Cuerpo místico de Cristo, el Misterio de Cristo y de la Iglesia, pueda crecer cada vez mas en la unidad de la verdad!
 
" A estos doce Jesús los envío a misionar, con las instrucciones siguientes: «No vayan a tierras de paganos ni entren en pueblos de samaritanos. Diríjanse mas bien a las ovejas perdidas del pueblo de Israel. A lo largo del camino proclamen: El Reino de los Cielos esta ahora cerca! Sanen enfermos, resuciten muertos, limpien leprosos y echen los demonios. Ustedes lo recibieron sin pagar, denlo ahora sin cobrar.» "
 
De nuevo, Jesús parece ver lejos a los Judíos quienes se convertirán al final de los tiempos, como San Pablo lo proclamó (cf. Rm. 11:25). Entonces, verdaderamente, Jesús dirá a través de sus apóstoles de la ultima hora: "El Reino de los Cielos esta ahora cerca!" Entonces, se dará el tiempo de la Misericordia suprema, porque, ¿hay un mayor pecado que perdonar que el de deicida, cuyos judíos del tiempo de Jesús se volvieron culpables como pueblo? En verdad, entonces, la compasión del Señor se desbordará, y habrá tantas ovejas que conducir a los pastos, que los pastores parecerán ser insuficientes en número... "Rueguen, pues, al dueño de la cosecha que envíe trabajadores a recoger su cosecha."
 
Que la Santísima Virgen María cuide a cada uno de sus hijos! Que ella ore por cada uno de ellos, para que, por todas partes y siempre, Jesús el Buen Pastor guíe a sus ovejas hacia el Reino del Cielo, para la Gloria del Padre en el Espíritu Santo.