Homilía para el duodécimo Domingo del Año - Año C - Lc. 9:18-24
 
 
por
 
el Padre Daniel Meynen
 
 
 
" Estando una vez orando a solas, en compañia de los discípulos, Jesús les preguntó: «Quién dice la gente que soy yo?» Ellos contestaron: «Algunos dicen que eres Juan el Bautista, otros dicen que eres Elías y otros dicen que eres uno de los antiguos profetas, que ha resucitado.» Les dijo: «Y vosotros, ¿quién decís que soy yo?» Pedro le respondió: «El Cristo de Dios.» Pero les mandó enérgicamente que no dijeran esto a nadie. Dijo: «El Hijo del hombre debe sufrir mucho y ser reprobado por los ancianos, los sumos sacerdotes y los escribas, ser matado y resuscitar al tercer día.»
 
" Decía a todos: «Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día, y sígame. Porque quien quiera salvar su vida, la perderá; pero quien pierda su vida por mí, ése la salvará.» "
 
 
 
Homilía:
 
 
" Estando una vez orando a solas, en compañia de los discípulos, Jesús les preguntó: «Quién dice la gente que soy yo?» "
 
Hoy Jesús esta en la región de Cesarea, en el norte de Palestina, cerca de la fuente del Jordán. El predica el Reino de Dios, el sana a los enfermos, el ha multiplicado los panes dos veces. Pero ahora el se retira a un lugar desértico. El refleja en se, o mejor dicho, el invita a sus discípulos a reflejar un poco y el trata de hacerlos pensar acerca de la situación en la cual se encuentran. Conocen los discípulos exactamente quien es Jesús y que piensa la gente de El? Parece que si, y ésto es normal, desde que nosotros, hoy, basamos nuestra fe y nuestra creencia en lo que los mismos apóstoles creyeron durante su vida. La Iglesia, desde su fundación, esta construida en la roca de la fe de Pedro y en la de los Apóstoles: esto es lo que le da a ella el nombre de Iglesia Apostólica! "Creo en la Iglesia, Una, Santa, Católica y Apostólica!"
 
" Ellos contestaron: «Algunos dicen que eres Juan el Bautista, otros dicen que eres Elías y otros dicen que eres uno de los antiguos profetas, que ha resucitado.» Les dijo: «Y vosotros, ¿quién decís que soy yo?» Pedro le respondió: «El Cristo de Dios.» "
 
Esta es la diferencia! Aquellos quienes no son discípulos de Cristo no conocen quien es Jesús! La noción del "conocimiento" es fundamental en la religión Cristiana. Jesús, quien es "la Vida" (Jn. 14:6) y quien vino a la tierra para darnos la Vida de Dios, dijo, orando a su Padre la víspera de su Pasión: "La vida eterna consiste en que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien tu enviaste."(Jn. 17:3) La vida de Dios, la Palabra de Vida encarnada es El a quien el Padre envió al mundo para que el Padre sea conocido a través de El: el Hijo revela al Padre, porque El es su perfecta Imagen. La Vida misma de Dios es comunicada hacia nosotros por modo de revelación, esto es decir por modo de conocimiento. Si nosotros deseamos tener la vida de amor la cual Dios nos ofrece, es necesario que nosotros la conozcamos, no de una manera natural y científica, pero a través un camino de fe y amor: "Nosotros hemos conocido y hemos creído en el amor que Dios nos tiene." (1 Jn. 4:16)
 
Pedro dijo esto: Jesús es Dios! «Tu eres el Cristo, el Hijo de Dios vivo.» (Mt. 16:16) Esta profesión de fe pertenece de aquí en adelante a la herencia de la Iglesia: Pedro dijo esto una vez, y desde este tiempo, esto entro en la historia de la Iglesia, el cuerpo Místico de Cristo! Como un cuerpo viviente, un cuerpo el cual siempre esta creciendo, cuyo miembros viven por siempre en Dios aun cuando ellos hayan dejado de vivir en la tierra, la Iglesia nunca descansa de recibir de sus miembros la herencia que ellos le han dejando, día a día, hasta el fin de sus vidas. Todo esto constituye la santidad de la Iglesia la cual es Santa en El quien es Santo eternamente: Cristo Jesús! "Creo en la Iglesia, Una, Santa, Católica y Apostólica!"
 
" Pero les mandó enérgicamente que no dijeran esto a nadie. Dijo: «El Hijo del hombre debe sufrir mucho y ser reprobado por los ancianos, los sumos sacerdotes y los escribas, ser matado y resuscitar al tercer día.» Decía a todos: «Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día, y sígame. Porque quien quiera salvar su vida, la perderá; pero quien pierda su vida por mí, ése la salvará.» "
 
La Cruz siempre esta ahi! Aun cuando el conocimiento nos lleve a recibir la Vida misma de Dios, este conocimiento no es un conocimiento ordinario: no, este es el conocimiento de la Cruz de Cristo! San Pablo nos dice esto: "Como dice la Escritura: «Destruiré la sabiduría de los sabios, e inutilizaré la inteligencia de los inteligentes. ¿Dónde está el sabio? ¿Dónde el docto?» ¿Dónde el intelectual de este mundo? ¿Acaso no entonteció Dios la sabiduría del mundo? De hecho, como el mundo mediante su propia sabiduría no conoció a Dios en su divina sabiduría, quiso Dios salvar a los creyentes mediante la locura de la predicación. Así, mientras los judíos piden signos y los griegos buscan sabiduría, nosotros predicamos a un Cristo crucificado: escándalo para los judíos, locura para los gentiles; mas para los llamados, lo mismo judíos que griegos, un Cristo, fuerza de Dios y sabiduría de Dios." (1 Co. 1:19-24)
 
No le temas a la locura de la Cruz! Esta es la sabiduría de Dios! Recibamos dentro de nosotros la Eucaristía, el Cuerpo del Cristo muerto y resucitado! Digamosle a El, a través de María y por Ella: "Tu eres el Cristo, el Hijo del Dios vivo!"