Homilía para el octavo Domingo del Año - Año B - Mc. 2:18-22


por el

Canónigo Dr. Daniel Meynen
 
 

" Un día estaban ayunando los discípulos de Juan El bautista y los fariseos. Algunas personas vinieron a preguntar a Jesús: «Los discípulos de Juan y los de los fariseos ayunan, ¿Por qué no lo hacen los tuyos?» Jesús les contestó: «¿Quieren ustedes que los compañeros del novio ayunen mientras el novio está con ellos? Mientras tengan al novio con ellos, claro que no pueden ayunar. Pero llegará el momento en que se les arrebatará el novio, y entonces ayunarán.»


" «Nadie remienda un vestido viejo con un pedazo de tela nueva, porque la tela nueva encoge, tira de la tela vieja y se hace más grande la rotura. Y nadie echa vino nuevo en envases de cuero viejos, porque el vino haría reventar los envases y se echarían a perder el vino y los envases. ¡A vino nuevo, envases nuevos!» "




Homilía:


" Un día estaban ayunando los discípulos de Juan El bautista y los fariseos. Algunas personas vinieron a preguntar a Jesús: «Los discípulos de Juan y los de los fariseos ayunan, ¿Por qué no lo hacen los tuyos?» Jesús les contestó: «¿Quieren ustedes que los compañeros del novio ayunen mientras el novio está con ellos? Mientras tengan al novio con ellos, claro que no pueden ayunar.» "


Jesús esta siendo sujeto de algunos ataques por los escribas y fariseos. ¡Por que ellos se perturban por la manera en que los discípulos de Jesús se comportan! Jesús no les dice a sus discípulos que ayunen, contrario a Juan el Bautista, quien recomienda que se practique esta penitencia. Desde la venida del Hijo de Dios al mundo, nada es igual que antes: nosotros debemos cambiar, ¡nosotros debemos de convertirnos! La Nueva Alianza ha venido al mundo: el Antiguo debe dejarle paso.


Sin embargo, Jesús no ha venido para abolir la Vieja Ley, sino para cumplirla y perfeccionarla (cf. Mc. 5:17). Concerniente al ayuno, parecería que simplemente Jesús quería cambiar el orden de las cosas: el ayuno corporal que le exigieron a los discípulos de Juan Bautista, es todavía requerido por Jesús, pero de una manera diferente, esta es, en una total manera espiritual. ¿No es esto lo que San Pablo nos dice en la epístola de hoy: "Lo escrito da muerte, mientras que el Espíritu da vida..." (2 Cor. 3:6)?


Esta Nueva Ley no es una Ley de Ayuno, sino una Ley de nutrición! ¿Quién es Jesús? ¿Quién es El que desciende desde el Cielo? ¿No es El Pan de vida? ¿No es Él, Pan de Dios, descendiendo desde el cielo y dando vida al mundo? (cf. Jn. 6:33-35) Ciertamente, el Nuevo Convenio en Jesús, nos invita a nutrirnos con la Palabra de Dios, la Palabra que vivifica, la cual nos da fortaleza y poder de hacernos hijos e hijas adoptivos de Dios.


Pero mientras sea una Ley de nutrición, la nueva Ley es además una Ley de ayuno, pero una Ley de ayuno espiritual. De hecho, recordemos algo que Jesús hizo antes de la multiplicación de los panes, o, mejor todavía, antes de la institución del Memorial Eucarístico de su Pasión y Resurrección. La acción en cuestión es la de la fracción del pan: Jesús partió el pan. Esto significa realmente que, para ser vivificados por el Pan de Dios, uno debe de verdad renunciarlo, así como a nosotros mismos, siguiendo a Jesús el Salvador. Esta renunciación es totalmente espiritual: este es el ayuno espiritual que nosotros debemos sufrir para perfeccionar, en el Nuevo Convenio, la antigua Ley que es nuestra fundación. La tradición Cristiana esta basada y fundada en la tradición Judía: el acto de partir el pan que se hace ahora en cada Celebración Eucaristica es una practica Judía que predata la Cristiandad. Como San Pablo dijo: "No eres tu que sostiene a la raíz, sino que es la raíz la que te sostiene a ti." (Rm. 11:18)


" «Pero llegará el momento en que se les arrebatará el novio, y entonces ayunarán.» "


Indudablemente, esta es una profecía que habla del futuro de la Iglesia. Muchas de las profecías concernientes a la primera venida de Cristo en el mundo también se aplican su segunda venida. El primer significado de las palabras de Jesús se refiere a esos días durante el cual, el Salvador reposa en la tumba. Él estaba muerto, y había sido llevado lejos de sus discípulos, quienes podrían ayunar en lagrimas y pesar. El segundo significado, derivado del primero, se refiere a una época futura, en que la Iglesia misma, el Cuerpo de Cristo, será como si ella estuviera muerta. Esto no será el final de la vida de la Iglesia: será solamente un paso hacia su Resurrección y Ascensión. Todos aquellos quienes vivirán esta profecía del Señor, podrán entonces ayunar y orar, esperando el Regreso del Señor.


" «Nadie remienda un vestido viejo con un pedazo de tela nueva, porque la tela nueva encoge, tira de la tela vieja y se hace más grande la rotura. Y nadie echa vino nuevo en envases de cuero viejos, porque el vino haría reventar los envases y se echarían a perder el vino y los envases. ¡A vino nuevo, envases nuevos!» "


Jesús agrega dos ejemplos prácticos a manera de ayudar a sus seguidores a entender todo lo que él les acaba de decir. Él insiste en este punto: la Nueva Ley es perfecta y completa, uno no debe de esperar otra Ley para agregar cualquier cosa a ella. San Pablo escribió lo siguiente a los Galatas: "Se lo dijimos antes y de nuevo se los repito: si alguno viene con un evangelio que no es el que ustedes recibieron, ¡fuera con él!" (Ga. 1:9)


Lo que es Nuevo en Jesús es completo y perfecto. Esta no es cuestión de agregar una nueva pieza de tela a un traje viejo: el traje entero debe de ser renovado completamente. Esta no es cuestión de poner un vino nuevo dentro de pieles viejas: ambos, el contenido y el deposito deben de ser renovados al mismo tiempo. De hecho, cada liquido adquiere la forma del depósito: son las pieles nuevas las que dan al vino nuevo su forma. ¡El Convenio en Jesús es en verdad nuevo en toda su plenitud!


La Santísima Virgen Maria es ciertamente la que mejor ha entendido el significado de las palabras de Jesús. Por que esto es en Ella que, la Palabra fue hecha carne y el Nuevo Convenio fue concebido. Pidámosle su ayuda y sus oraciones, para que nos ayude en el camino de la conversión y renovación, siguiendo a Jesús!