Homilía para el sexto Domingo del Año - Año B - Mc. 1:40-45


por el

Canónigo Dr. Daniel Meynen
 
 

" Se le acercó un leproso, que se arrodilló ante él y le suplicó: «Si quieres, puedes limpiarme.» Sintiendo compasión, Jesús extendió la mano y lo tocó diciendo: «Quiero, queda limpio.» Al instante se le quitó la lepra y quedó sano. Entonces Jesús lo despidió, pero le ordenó enérgicamente: «No cuentes esto a nadie, pero vete y preséntate al sacerdote y haz por tu purificación la ofrenda que ordena la Ley de Moisés, pues tu tienes que hacer tu declaración.» Pero el hombre, en cuanto se fue, empezó a hablar y a divulgar lo ocurrido, de tal manera que Jesús ya no podía entrar públicamente en el pueblo, tenía que andar por las afueras, en lugares solitarios. Pero la gente venia a él de todas partes. "




Homilía:


" Se le acercó un leproso, que se arrodilló ante él y le suplicó: «Si quieres, puedes limpiarme.» "


Hoy, Jesús encuentra un leproso. O mejor dicho, un leproso va a ver a Jesús... Un leproso quien cree firmemente, que Jesús puede sanarlo: "Si quieres, puedes limpiarme." Un leproso quien cree en la Omnipotencia de Él, quien fue revelado a Israel por el Padre Todopoderoso en el día del bautismo de su Hijo! Muchas personas enfermas de diferentes clases ya habían buscado a Jesús para ser sanados por Él: la fama de Jesús crece más y más, y es ésta fama la que origina la fe de este leproso!


Por casi dos mil años, la Iglesia de Jesucristo existe y progresa contra viento y marea! Los Cristianos de diferentes edades han creído siempre en la Omnipotencia de Dios, de la Santísima Virgen María, quien creyó que el Espíritu Santo la haría madre preservándole su virginidad, hasta nosotros, los cristianos de hoy! Esto es verdad: nosotros creemos que Dios puede hacer todo! Nosotros creemos que Dios nos puede dar salud, no solo para nuestros cuerpos enfermos, pero también para el Cuerpo de Cristo, que es la Iglesia!


¿Dónde esta nuestra fe en la Omnipotencia de Dios? ¿Creemos firmemente que Dios puede dar Paz al mundo y Unidad a su Iglesia, si nosotros se lo pedimos con fe y con confianza? Si la Paz del mundo está gravemente amenazada hoy, si los cristianos están divididos en muchas confesiones diferentes, ¿No es este el resultado de nuestra falta de fe? No nos engañemos: la lepra esta por todas partes! Y esto no es una vista pesimista de las cosas: esto es la dura realidad...


" Sintiendo compasión, Jesús extendió la mano y lo tocó diciendo: «Quiero, queda limpio.» Al instante se le quitó la lepra y quedó sano. "


La fe de este leproso es tan grande, su veneración hacia el Señor es tan profunda, que Jesús se conmueve. Tanto así que él estrecha su mano y toca al leproso. Este contacto de la mano de Jesús tocando el leproso es ahora una respuesta del Señor a la fe de su criatura. Porque la fe es una virtud espiritual que nos pone en contacto con Dios, gracias a la gracia sobrenatural y la virtud de la caridad. Así, Jesús responde a la fe espiritual del leproso por el contacto corporal: ¡Jesús estrecha su mano y toca al leproso! Y, para explicar su gesto, Jesús declara: "Quiero, queda limpio." San Marcos concluye diciendo: "Al instante se le quitó la lepra y quedó sano."


" Entonces Jesús lo despidió, pero le ordenó enérgicamente: «No cuentes esto a nadie, pero vete y preséntate al sacerdote y haz por tu purificación la ofrenda que ordena la Ley de Moisés, pues tu tienes que hacer tu declaración.» Pero el hombre, en cuanto se fue, empezó a hablar y a divulgar lo ocurrido, de tal manera que Jesús ya no podía entrar públicamente en el pueblo, tenía que andar por las afueras, en lugares solitarios. Pero la gente venia a él de todas partes. "


El renombre de Jesús es una cosa buena: y es gracias a esto que el leproso viene a Jesús, creyendo firmemente que él lo sanaría. Pero, debido al pecado original y a la perversión humana que lo siguió: la fama de Jesús puede volverse un obstáculo al predicar la Buena Nueva de Salvación que él vino a dar al mundo. No nos olvidemos que, en cada movimiento de masa, además de aquellos que son sinceros, hay también agitadores y pervertidos de diferentes tipos, que están siempre listos para desviar una buena causa al servicio de deshonestas metas...


"In medio stat virtus": la virtud esta en medio, ni mucha ni muy poca. La prudencia es la madre de todas las virtudes. Jesús necesita un cierto renombre, la Iglesia, siguiéndolo, también necesita un cierto renombre. Pero todo esto debe ser gobernado por la virtud de la prudencia. Con Jesús, y como él, tomemos algún tiempo para el rezo y la soledad, en el medio de toda la conmoción y el tumulto de este mundo. Proclamemos el Reino de Dios a lo largo del mundo, trabajemos por la Paz en el mundo y por la Unidad de la Iglesia, ¡pero tomemos el cuidado de tomar el tiempo para coger nuestro aliento espiritual!


Que la Santísima Virgen Maria nos ayude con su oración, ¡qué es toda-poderosa sobre el Corazón de Dios! Que recibamos hoy, a través de Ella y con Ella, el Cuerpo de Cristo, para hacernos apóstoles ardientes del Evangelio, ¡en el Amor del Omnipotente Padre!