Homilía para el vigésimo sexto Domingo del Año - Año B - Mc. 9:38-48


por el

Canónigo Dr. Daniel Meynen
 
 

" Juan dijo a Jesús: «Maestro, hemos visto a uno que expulsaba demonios en tu nombre y no viene con nosotros y tratamos de impedírselo porque no venía con nosotros.» Pero Jesús contestó: «No se lo impidáis, pues no hay nadie que obre un milagro invocando mi nombre y que luego sea capaz de hablar mal de mí.»


" «Pues el que no está contra nosotros, está por nosotros. Todo aquel que os dé de beber un vaso de agua por el hecho de que sois de Cristo, os aseguro que no perderá su recompensa. Y al que escandalice a uno de estos pequeños que creen, mejor le es que le pongan al cuello una de estas piedras de molino que mueven los asnos y que le echen al mar.»


" «Y si tu mano te es ocasión de pecado, córtatela. Más vale que entres manco en la Vida que, con las dos manos, ir a la gehenna, al fuego no se apaga. Y si tu pie te es ocasión pecado, córtatelo. Más vale que entres cojo en la Vida que, con los dos pies, ser arrojado a la gehenna. Y si tu ojo te es ocasión de pecado, sácatelo. Más vale que entres con un solo ojo en el Reino de Dios que, con los dos ojos, ser arrojado al infierno, donde su gusano no muere y el fuego no se apaga.» "




Homilía:


" Juan dijo a Jesús: «Maestro, hemos visto a uno que expulsaba demonios en tu nombre y no viene con nosotros y tratamos de impedírselo porque no venía con nosotros.» Pero Jesús contestó: «No se lo impidáis, pues no hay nadie que obre un milagro invocando mi nombre y que luego sea capaz de hablar mal de mí.» "


Las opciones de Dios a menudo nos sorprenden, y nosotros incluso podríamos estar tentados a decir: estas son incomprensibles! Porque, en el Evangelio de hoy, nosotros escuchamos que alguien quien, no duda después de oir hablar del poder del nombre de Jesús, usa esta fuerza y poder para expulsar demonios, pero sin pertenecer al grupo de los discípulos que el Señor había llamado hacia el. No fue el propio Jesús quien había inspirado a este nuevo sanador, sino el Espíritu Santo. Interiormente, el Espíritu quien descansa en Cristo había invitado a este hombre para proclamar el nombre que salva y que sana. "Nadie puede decir: «Jesús es Señor» sino movido por el Espíritu Santo." (1 Cor. 12:3)


" «Pues el que no está contra nosotros, está por nosotros. Todo aquel que os dé de beber un vaso de agua por el echo de que sois Cristo, os aseguro que perderá su recompensa.» "


Esta palabra del Señor es preciosa para nuestra vida cotidiana: "El que no está contra nosotros, está por nosotros." Cuando alguien no manifiesta hostilidad hacia los fieles de Cristo, ¿Cómo podríamos nosotros juzgar su intención hacia nosotros? Solo Dios conoce las profundidades de nuestro corazón, y todos los pensamientos de los hombres! ¿Quién podría decir que el Señor no ha dado a cada o tal persona el don de su gracia para que esta misma persona pueda amarlo en su corazón? Dios es libre, en todo los tiempos y en todas las cosas!


Ciertamente, esto nos sobrepasa: nosotros no entendemos como podría ser esto posible para tal persona servir a Dios como nosotros lo hacemos, sin pertenecer todavía a nuestra comunidad eclesial. Nosotros somos rápidamente tentados, como los discípulos, para prohibirle expulsar demonios y propagar el Reino de Dios. Si alguien no pertenece exteriormente a nuestro grupo, entonces el no puede ser un fiel sirviente de Dios. Y todavía esta persona manifestará un gesto real de comunión. Pero este gesto no será un gesto que abiertamente testifique para su membresía religiosa en la Iglesia de Cristo; pero este será un simple gesto humano: "Todo aquel que os dé de beber un vaso de agua por el hecho de que sois de Cristo, os aseguro que no perderá su recompensa."


" «Y al que escandalice a uno de estos pequeños que creen, mejor le es que le pongan al cuello una de estas piedras de molino que mueven los asnos y que le eschen al mar.» "


Ahora la situación es completamente diferente! Si Jesús es tierno y compasivo hacia todos los que no están contra sus discípulos, el sin embargo es severo y amenazante con todos los que se atreven atacar al más pequeño de sus siervos! Y es en esta perspectiva que nosotros debemos leer el resto del discurso del Maestro.


" «Y si tu mano te es ocasión de pecado, córtatela. Más vale que entres manco en la Vida que, con las dos manos, y a la gehenna, al fuego no se apaga. Y si tu pie te es ocasión pecado, córtatelo. Más vale que entres cojo en la Vida que, con los dues pies, ser arrojado a la gehenna. Y si tu ojo te es ocasión de pecado, sácatelo. Más vale que entres con un solo ojo en el Reino de Dios que, con los dos ojos, ser arrojado al infierno, donde su gusano no muere y el fuego no se apaga.» "


Nosotros también, desafortunadamente, podríamos volvernos en enemigos de los discípulos de Cristo! Por ejemplo, si nosotros somos celosos con alguien quien ha recibido gracias o regalos que nosotros no tenemos, nosotros entonces nos volvemos en enemigos de los discípulos del Señor. Si nosotros deseamos los bienes espirituales de otros, en lugar de alabarle a Dios por ellos, entonces nosotros somos semejantes a aquellos cuya mano, ojo o pie son ocasión de pecado. Así, nosotros debemos implorarle al Señor que nos aleje de esta atadura desordenada, de este deseo que no se ha puesto en nuestro corazón por el propio Dios. Y para que nosotros podamos desechar firmemente este deseo fatal, Jesús personalmente nos amenaza con el fuego del infierno, un fuego eterno, un fuego que nunca muere, porque el juicio de Dios es final.


Que la Santísima Virgen Maria, nos ayude con su oración todopoderosa! Que Ella nos muestre el buen camino a seguir! Que Ella nos guíe en el camino de la Salvación, siguiendo a Cristo! Que la Eucaristía de este día sea para nosotros el remedio eficaz que nos permita volvernos siempre hacia el Señor, fiel en su servicio y respetuoso de los regalos que el se digna a conceder a quienquiera Él desee!