Homilía para el Primer Domingo de Adviento - Año B - Mc. 13:33-37


por el

Canónigo Daniel Meynen
 
 

" Jesús dijo: «Estén preparados y vigilando, porque no saben cuando llegara ese momento. Cuando un hombre va al extranjero y deja su casa, entrega responsabilidades a sus sirvientes, cada cual recibe su tarea, y al portero le exige que este vigilante. Lo que no saben cuando regresara el dueño de casa, si al atardecer, a medianoche, al canto del gallo o de madrugada, no sea que llegue de repente y los encuentre dormidos. Lo que les digo a usted se lo digo a todos: Estén despiertos.» "





Homilía:


" Jesús dijo: «Estén preparados y vigilando, porque no saben cuando llegará ese momento.» "


Al igual que cada año, la época de Adviento que empieza ahora esta destinada a prepararnos para la venida del Señor. Esta venida es la de su nacimiento entre nosotros, hace aproximadamente dos mil años. Así que nosotros consagraremos cuatro semanas a disponer nuestra alma y nuestro cuerpo para la venida del Señor Jesús: nuestra alma, para la contemplación fructífera del Misterio del Nacimiento del Salvador en el mundo; y nuestro cuerpo, participando en la acción del alma, para recibir dignamente el Salvador del Mundo en su sacramento de la Eucaristía, que es el Cuerpo de Cristo!


Este año la época de Adviento comienza con un pasaje del evangelio de San Marcos, en el cual Jesús habla de su segunda venida. No hay ninguna sorpresa en esto, porque las dos venidas de Cristo, la primera y la segunda, están unidas estrechamente: ellas constituyen un todo, el cual es el Cristo Total. El Cristo Total esta compuesto por el mismo Cristo y todos los elegidos de Dios, del primero al ultimo. Cristo que ya ha venido a la tierra, constituye el primer elemento del Cristo Total: él es la Cabeza. Cuando él ultimo de los elegidos haya sido incorporado dentro del Cuerpo Místico de Cristo, es decir, cuando él ultimo elemento del Cristo Total haya completado el Cuerpo entero de Cristo, entonces Cristo regresará a la tierra.


La Iglesia de hoy, como la Iglesia de ayer, celebra el nacimiento de Jesús el 25 de Diciembre de cada año. Ahora, científicos disputan esta fecha y proponen otras. Esto demuestra que, si la Iglesia celebra el nacimiento de Cristo el 25 de Diciembre, no es ciertamente debido a la exactitud histórica o científica, sino porque, todo lo involucrado en la liturgia en general, la Iglesia es guiada por el Espíritu Santo. Así, con respecto a la segunda venida de Cristo - esta segunda venida se unió de todas maneras a la primera - la Iglesia puede y debe hacer de ella estas palabras del Señor : " No saben cuando llegará ese momento."


" «Cuando un hombre va al extranjero y deja su casa, entrega responsabilidades a sus sirvientes, cada cual recibe su tarea, y al portero le exige que este vigilante.» "


Que hermosa imagen de la Iglesia! Jesús fue al Cielo, como sí él fuera en un largo viaje... En la tierra, él dejó a los discípulos, los apóstoles, con María, su Madre. Él dio a Pedro, y a sus sucesores, la autoridad necesaria para guiar a los hombres y mujeres de buena voluntad hacia el Reino del Padre! Cada uno ha recibido de El Padre su propia tarea: uno será un apóstol, otro será un maestro, y otro será sanador, etc... Pero el portero, este es, Pedro, esta enviado a mantenerse vigilante! Tomemos nota de esto: esta es una orden. Esta no es una tarea que Pedro se halla dado a sí mismo: no, verdaderamente el Señor le dijo a él que se mantuviera vigilante!


Si Pedro fue encargado de mantenerse vigilante del regreso del Señor, ¿Significa esto que otros Cristianos no deben de hacer lo mismo? No, ciertamente no. Esta claro que todos nosotros debemos vigilar y esperar al Señor: esto es lo que nosotros confesamos cada vez que rezamos el Credo. Sin embargo, si Pedro está a cargo de mantenerse vigilante del regreso del Señor, esto significa que nadie tiene derecho a decir: " Aquí está Cristo! Allí esta él!" (Mt. 24:23) Del otro lado, si un día es Pedro, o más bien, uno de sus sucesores, quien dice esto, entonces nosotros no dudemos en creer esto! Además, oremos de manera que Pedro pueda siempre ser fiel a su misión, de manera que un día nosotros podemos escuchar, una vez mas: " El Señor ha resucitado, y se le ha aparecido a Simón!" (Lc. 24:34)


" «Lo que no saben cuando regresara el dueño de casa, si al atardecer, a medianoche, al canto del gallo o de madrugada, no sea que llegue de repente y los encuentre dormidos. Lo que les digo a usted se lo digo a todos: Estén despiertos.» "


Cuando Jesús nos advierte no estar dormidos cuando el regrese en su gloria, esto no significa que nunca podamos dormir... Lo que aquí se refiere es al alma dormida: nosotros debemos evitar dormirnos espiritualmente. Primero, nosotros debemos de ser cuidadosos de no caer en alguno pecado grave, que nos podría causar muerte espiritual, y así dormir con él sueño de la muerte espiritual. Entonces, nosotros debemos de cuidar de no dormitar: nosotros debemos de mantener nuestra alma con gozo espiritual y lanzar la tristeza mortal de la desolación. Que los dones del Espíritu Santo nos ayuden cada día de nuestra vida para servir gozosos a Cristo en su Iglesia!


Si hay un modelo único e inimitable en la espera del Señor, es verdaderamente el de la Santísima Virgen María! Ella esperó la visita del Arcángel Gabriel y el nacimiento de Jesús, su niño; Ella esperó la venida del Espíritu Santo en el día de Pentecostés, y Ella todavía espera, junto con la Iglesia del Cielo, del Purgatorio y de la Tierra, el Retorno de Cristo en la Gloria! Que todos nosotros, a través de María y con ella, ser fervientes discípulos de Cristo, felices y gozosos cuando nosotros lo recibamos hoy en la santa comunión, como nosotros esperamos verlo un día cara a cara! Amen!