Homilía para el decimonoveno Domingo del Año - Año B - Jn. 6:41-51


por el

Canónigo Dr. Daniel Meynen
 
 

" Los judíos murmuraban de Jesús, porque él había dicho: «Yo soy el pan que ha bajado del cielo.» Y decían: «¿No es éste Jesús, hijo de José, cuyo padre y madre conocemos? ¿Cómo puede decir ahora: He bajado del cielo?» Jesús les respondió: «No murmuren entre ustedes. Nadie puede venir a mí, si el Padre que me ha enviado no lo atrae; y yo le resucitaré el último día. Está escrito en los profetas: 'Serán todos enseñados por Dios.' Todo el que eschuca al Padre y aprende, viene a mí. No es que alguien haya visto al Padre; sino aquel que ha venido de Dios, ése ha visto al Padre. En verdad, en verdad les digo: El que cree, tiene vida eterna. Yo soy el pan de vida. Sus antepasados comieron el maná en el desierto y murieron; este es el pan que baja del cielo, para que quien lo coma no muera. Yo soy el pan vivo, bajado del cielo. Si uno come de este pan, vivirá para siempre; y el pan que yo le voy a dar, es mi carne por la vida del mundo.» "




Homilía:


" Los judíos murmuraban de Jesús, porque él había dicho: «Yo soy el pan que ha bajado del cielo.» Y decían: «¿No es éste Jesús, hijo de José, cuyo padre y madre conocemos? ¿Cómo puede decir ahora: He bajado del cielo?» "


El domingo pasado, escuchábamos que los Judíos estaban entusiasmados por la revelación hecha por Jesús a cerca del pan de vida dado por el Padre, quien dice: "Señor, danos siempre de este pan." (Jn. 6:34) Hoy, nosotros vemos que ésta situación ha cambiado: algunos Judíos están haciéndose preguntas, quizás legitimas, acerca del origen de Jesús! De hecho, Jesús había afirmado: "Yo soy el pan de vida; el que viene a mi no tendrá hambre, y el que crea en mi nunca tendrá sed." Esta afirmación había asustado algunos, y por eso ellos protestaron, diciendo: "¿No es éste Jesús, hijo de José, cuyo padre y madre conocemos? ¿Cómo puede decir ahora: He bajado del cielo?"


Así, algunos Judíos que escuchaban a Jesús son aguafiestas! Siempre hay algunos que creen en Jesús, quienes creen en este vida- dando pan venido del Cielo; pero el discurso clamoroso de los incrédulos causará que muchos tropiezen! Lo que Jesús esta revelando aquí, concerniente a la Eucaristía, constituye un giro decisivo en su ministerio mesiánico: la Eucaristía es, de hecho, el sacramento de la unidad, y el que no recibe este sacramento no puede esperar permanecer fiel a Cristo. La revelación del Pan de Vida es un bloque de tropiezo en el cual muchos van a tropezar. Por eso, después de haber narrado las enseñanzas de Jesús en el Pan que viene del Cielo, San Juan escribe: "Desde entonces muchos de sus discípulos se volvieron atrás y ya no andaban con él." (Jn. 6:66)


" Jesús les respondió: «No murmuren entre ustedes. Nadie puede venir a mí, si el Padre que me ha enviado no lo atrae; y yo le resucitaré el último día.» "


¿Por qué todos aquellos que escuchan la palabra de Dios, no creen en Cristo, verdadero Dios y verdadero Hombre? ¿No reciben todos ellos la misma gracia? Sí, por supuesto. Pero, esta gracia es una palabra del amor de Dios hacia la humanidad, y nosotros podemos responder al amor solo con amor. Si un hombre intenta contestar con algo que no es amor, esto no sería una respuesta verdadera y el hombre permanecería solo: Dios no estaría con él. Por consiguiente no es Dios quien rechaza salvar a todos los hombres: son los hombres quien rechazan la salvación de Dios! Todavía, Dios nos pide que hagamos tan poco: todo lo que debemos hacer, con la gracia de Dios, es creer en el Pan de Vida, el Pan que ha bajado del Cielo y da vida al mundo! "En verdad, en verdad les digo: El que cree, tiene vida eterna."


" «Yo soy el pan de vida. Sus antepasados comieron el maná en el desierto y murieron; este es el pan que baja del cielo, para que quien lo coma no muera. Yo soy el pan vivo, bajado del cielo. Si uno come de este pan, vivirá para siempre; y el pan que yo le voy a dar, es mi carne por la vida del mundo.» "


La Vida eterna esta dentro de nuestro alcance: esta allí, en la Eucaristía la cual nosotros celebramos todos los días ¡Nuestro Pan diario nos pregunta solo una cosa: que creamos en Él con amor y esperanza! ¡Que creamos que Él es Dios, el Bien supremo que deseamos amar sobretodo! ¡Que tengamos esperanza en su inagotable misericordia y en su gracia todapoderosa! ¡Esta es nuestra salvación! ¡Que la santísima Virgen Maria, quien ha sido llamada Madre de la Eucaristía, Ella a través de quien el Pan de Vida nos es dado, nos ayude con sus eficaces oraciones para nuestra salvación y para la salvación del mundo entero!